Ubicados a solo 200 metros de la Iglesia de Santa María la Mayor, los Apartamentos Terrazas del Tajo en Ronda cuentan con tres amplios apartamentos que ofrecen aire acondicionado y WiFi gratuito. Los huéspedes pueden disfrutar de vistas a la montaña y al jardín, así como relajarse en sus terrazas privadas, lo que convierte al alojamiento en una opción ideal para una estancia cómoda.
El complejo está situado además a 400 metros de la Plaza de España de Ronda y a menos de 700 metros del Paseo del Tajo arbolado. Para quienes deseen explorar más allá, la Cueva del Gato se encuentra aproximadamente a 12 km.
Cada apartamento dispone de cocina americana completamente equipada con modernas comodidades como microondas, placa eléctrica, frigorífico, tostadora, cafetera y hervidor eléctrico. Las zonas comunes incluyen chimeneas y áreas para sentarse junto con televisores de pantalla plana y lavadoras. Los baños son privados e incorporan ducha o bañera además de secadores de pelo. Otras características son aire acondicionado individualizado, calefacción, planchas, escritorios para trabajar, sofás o sofás cama, armarios y cunas disponibles bajo petición.
Los huéspedes disfrutan además de instalaciones completas que incluyen WiFi gratuito en todo el establecimiento para una conexión sin interrupciones. Las zonas exteriores con balcones o patios están amuebladas para relajarse mientras que las sábanas y toallas se proporcionan garantizando comodidad durante toda la estancia.
Planifica tu viaje y reserva con nosotros a través de rondadeals.com, tu sitio de confianza para encontrar el mejor alojamiento.
Habitaciones: 3Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Apartamentos Terrazas del Tajo
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El apartamento destacaba por su decoración tradicional que realzaba el estilo auténtico español y ofrecía gran comodidad. La ubicación resultó inmejorable, en una zona histórica cerca de monumentos y restaurantes. Las vistas desde el balcón y la terraza fueron siempre impresionantes y muy bonitas. A pesar de estar en pleno centro, la calle se mantuvo tranquila, lo que permitió disfrutar del entorno sin ruidos molestos. Además, el acceso al aparcamiento estaba a solo 300 metros, facilitando mucho la estancia.









