El Hotel Montelirio, un hotel de 4 estrellas situado al borde del famoso desfiladero de Ronda, cuenta con una piscina exterior abierta en temporada y baño turco. Este histórico palacio del siglo XVII ofrece una combinación única de decoración clásica y comodidades modernas en sus 12 habitaciones con vistas al río Guadalevín.
Ubicado a pocos pasos de las murallas originales moriscas de Ronda, los huéspedes pueden explorar este encantador pueblo y desplazarse en menos de una hora a las playas de la Costa del Sol. El hotel facilita el acceso a rutas de senderismo cercanas y panorámicas impresionantes del valle.
Las habitaciones climatizadas tienen suelos de madera, TV vía satélite, baños privados con secador de pelo, además de balcones o ventanas con rejas artesanales y techos inclinados. Entre las comodidades se incluyen plancha, caja fuerte, insonorización, servicio despertador, zonas para sentarse con sofás o sofás cama, almohadas sin plumas, armarios, toallas y ropa de cama. Algunas estancias disponen también de camas supletorias o cunas para bebés.
Los huéspedes disfrutan en el elegante restaurante que sirve cocina tradicional andaluza y cuentan con una terraza-bar desde donde contemplar el valle. Otros servicios incluyen Wi-Fi gratuito en todo el establecimiento, opciones para aparcamiento como garaje privado y plazas accesibles, consigna, lavandería y limpieza en seco, recepción 24 horas con check-in/check-out exprés, ascensor hasta las plantas superiores incluyendo habitaciones planta baja, servicio a la habitación, hervidores eléctricos en los alojamientos, bar junto a la piscina exterior durante la temporada, teléfono directo y adaptadores para viajes.
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Habitaciones: 12Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hotel Montelirio
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El hotel destacó por un personal excepcional y unas vistas impresionantes que hicieron la estancia aún más especial. La ubicación fue inmejorable, muy cerca de Puente Nueva y del casco antiguo, lo que facilitó el acceso a los principales puntos turísticos. El restaurante ofreció una comida excelente, con momentos gastronómicos para recordar. La elegancia y el encanto clásico impregnaron todo el ambiente del lugar. Cada detalle se cuidó tanto en las habitaciones como en las instalaciones, incluyendo una pequeña piscina que resultó ser un plus muy agradable.


